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Islamabad / AP y EFE El terremoto ocurrido el sábado en Pakistán puede haber causado la muerte de unas 30.000 personas tan solo en la región de Cachemira controlada por Islamabad, afirmaron ayer las autoridades locales. El ministro de Comunicaciones y Servicios Públicos, Tariq Farooq, afirmó que decenas de pueblos en la región han sido borrados del mapa y que ninguno de sus habitantes parecen estar vivos. Mientras que la ciudad de Muzaffarabad —capital de la parte paquistaní de Cachemira— está totalmente devastada el segundo lugar más afectado parece ser Bagh, situado a unos 40 kilómetros al sur. Hasta el domingo la mayoría de las autoridades manejaba la cifra de 19.000 muertos y 42.000 heridos, pero hay miles de desaparecidos. En decenas de aldeas, muchas aisladas por deslaves, pobladores desesperados hurgaban ayer la tierra con las manos entre las ruinas en busca de sobrevivientes. La agencia humanitaria Oxfam afirmó ayer que la parte paquistaní de Cachemira fue la más destruida por el terremoto y que precisa de ayuda inmediata para los desplazados, porque las temperaturas empezaron a bajar. En un comunicado Raphael Sindaye, coordinador de respuesta ante la gestión de desastres de Oxfam en Islamabad, explicó que “han iniciado una evaluación en tres de las cinco áreas donde ya tiene equipos desplegados” y que la gente “precisará urgentemente de mantas”. Cinco distritos de la parte paquistaní de Cachemira fueron devastados por el terremoto de 7,6 grados, que provocó diversos deslizamientos de tierra, lo que cortó las comunicaciones con muchas de las zonas y dificultan las tareas de rescate. El director general de las Fuerzas Armadas paquistaníes, general Shaukat Sultan, afirmó que hay diversos lugares donde los equipos de rescate no han llegado y que, una vez que se logre llegar, la cifra de fallecidos ,posiblemente, aumentar. En tanto la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios (OCHA) —que coordina con las autoridades de Pakistán, India y Afganistán las labores de asistencia— pidió ayer con urgencia a la comunidad internacional 200.000 tiendas de campaña de invierno para albergar a las víctimas paquistaníes. “Hay más de 2,5 millones de personas que necesitan abrigo con urgencia. Necesitamos 200.000 tiendas de campaña de invierno para darles albergue inmediato”, dijo hoy a EFE la portavoz de OCHA en Ginebra, Elizabeth Byrs. El sismo se sintió a lo largo de una amplia franja de territorio en el sur de Asia, desde el centro de Afganistán hasta el oeste de Bangladesh. En Islamabad se derrumbó un edificio de diez pisos. La tragedia ha despertado la solidaridad mundial. Estados Unidos, la ONU, Gran Bretaña, Rusia, China, Turquía, Japón y Alemania ofrecieron asistencia, entre otros países. Condenados a entenderse Nueva Delhi / EFE La India y Pakistán, enemigos tradicionales, deben afrontar ahora la destrucción causada por el terremoto que asoló el sábado al subcontinente, que puede propiciar una vía de entendimiento para las dos potencias nucleares. El sismo se ha producido en la conflictiva Cachemira, el territorio de mayoría de población musulmana que ambos países se disputan desde su independencia, en 1947, por el que han librado dos guerras y donde han desplegado miles de soldados desde hace décadas. Sin embargo, India ha ofrecido toda ayuda a su vecino.
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