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V. EL PROCESO DE LA RUTA CRITICA
5.1. Factores Impulsores
Los factores que impulsan a iniciar la ruta crítica
pueden ser internos, que hacen a un proceso de reflexión y decisión
personal de la mujer, y externos que son aquellos en los que intervienen
otras personas u acontecimientos. Esta diferenciación, se ha realizado
con fines analíticos puesto que se hallan articulados.
El factor impulsor interno que hace que cada una de las
mujeres decida “romper con el silencio” es un proceso lento y en muchos
casos se da cuando sienten que ya no pueden vivir de ese modo. A partir
de sus experiencias las mujeres transcurren sus vidas hasta que por saturación
interna “se cansan de aguantar” llegan a ciertos límites extremos
y se animan a iniciar la ruta crítica tomando algunas decisiones
y realizando algunas acciones.
Los factores externos que actúan como impulsores para iniciar
la ruta crítica por parte de las mujeres afectadas son: El consejo
o información por parte de otras personas, en este sentido, juegan
un papel importante los hijos, las madres y otros parientes cercanos,
también los vecinos y los padrinos quienes aconsejan a las mujeres
iniciar el proceso de denuncia recurriendo a alguna institución.
Los hijos viven la cotidianidad de las mujeres afectadas
por la violencia intrafamiliar. Por las experiencias relatadas gran parte
de ellos sufren también maltrato físico y psicológico,
presencian las relaciones de maltrato que tienen sus padres y tienen que
escapar con la madre para no ser gravemente golpeados. El comportamiento
difiere según la edad, las mujeres indican que cuando son pequeños
sienten miedo de su padre y lo único que hacen es gritar, llorar
y escaparse de él en cuanto lo ven furioso. En cambio, esta actitud
cambia conforme los hijos crecen porque ya grandes ellos salen en defensa
de sus madres y, en varios casos, los hijos los desafían a sus
padres. Las mujeres relatan en algunos casos que los hijos le piden a
la madre que ya no aguante más vivir de ese modo y que se separe
de su padre:
[Y]a no quería sufrir más, más mi
niño sufría, mi hijo el más grande me dijo de que
yo me decidiera dejarlo, porque el veía como me hacia el maltrato
su padre no?, y eso fue señora de que me dio animos, fue mi hijo
el mayorcito.[...] yo me sentía, no se, algo triste yo pensaba
en separarme y no separarme por mi hijo no?, pero ya todo lo que me dijo
mi hijo, de que ya no quería verme más sufrir, eso fue todo
señora, pero yo me sentía muy triste para mi no?, dejarlo
al padre no?, separarme. (MUXVI, M03:Riberalta)
Por otro lado, están aquellos factores que se dan en el uso
de la violencia física, los efectos que este tipo de violencia
produce en el cuerpo de las mujeres impulsan a que busque apoyo muy especialmente
cuando por efecto de los golpes o de las patadas la mujer queda fracturada
o severamente lastimada. En estos casos la mujer forzosamente tiene que
recurrir a algún centro hospitalario, pero muchas veces ella se
hace curar y no necesariamente denuncia. Por ello, para que dé
el paso de la denuncia ella tiene que percibir que realmente se halla
ante una situación de peligro, las situaciones percibidas como
graves son las siguientes:
-Aborto o muerte del feto a consecuencia de los golpes.
-Fractura de algún miembro, rotura de la cabeza, cortadura, mordido
y otros.
-Peligro de muerte.
En casos de violencia psicológica, las mujeres soportan
los insultos y agresiones verbales y se defienden haciendo uso del mismo
recurso. Un motivo que lo viven muy fuerte es la infidelidad, en muchas
ocasiones se ven impulsadas a iniciar la ruta crítica cuando ven
que sus esposos salen con otras mujeres y sin importarles hacerlo en presencia
o delante de ellas. Este elemento en muchas mujeres puede ser considerado
como el factor precipitante o determinante ya que es algo que determina
la toma de decisión. También a esto se suma el hecho de
que sus esposos dejan por completo la responsabilidad económica
que tenían con sus hijos. Otro factor impulsor es la amenaza con
armas de fuego, por las consecuencias graves que pudría tener para
la vida de la mujer, existen relatos en los que no sólo amenazan,
sino se animan a disparar:
[E]l tenía revolver incluso el me había amenazado
con el revolver y yo incluso dos meses lo tuve enterrado su revolver en
la tierra, cavé un pozo y ahí lo enterré el revolver
porque el una vez me disparó así al aire no, y yo logré
quitárselo el revolver y lo escondí,[...] para evitar que
el este así, porque ese era cada vez te voy a matar camba puta
me decía, te voy a matar y así que esa vez que disparó
así a mi me dio miedo francamente y por eso fue que mas que
todo eso me animó a ir a dar parte a la policía. (MUXVI,
M11:Riberalta)
En caso de violencia sexual un factor impulsor es el embarazo, es
decir que habiendo abuso sexual o violación, las mujeres recurren
a la denuncia cuando se ven embarazadas, en caso contrario es difícil
que lo hagan.
5.2. Factores Inhibidores
Los factores que inhiben a las mujeres iniciar la ruta
crítica, son los siguientes:
Factores internos
-Sentimiento de vergüenza
-Temor, miedo de sus amenazas
-Temor a la crítica de la gente
-Expectativa de cambio del comportamiento de su esposo
Factores externos
-Los hijos
-La casa
-La falta de dinero
-La falta de trabajo
-La familia
La mayoría de las mujeres no inician la ruta crítica
por problemas internos, es decir, sentimientos y emociones, conscientes
o no, que les impide actuar. En general, la autopercepción desvalorizada
que ellas tienen y que se halla reforzada socialmente es un factor inhibidor
muy potente porque a partir de la imagen que tienen de sí mismas,
ellas se niegan la oportunidad de salir adelante, al considerarse negativamente
se sienten incapaces de hacer algo y se paralizan.
Comprensiva Humilde
Sencilla
Trabajadora
Fiel
No puede ni debe opinar Culpable
Cobarde Tímida
Fea Callada
Miedosa
Sumisa
Débil Sola
Las mujeres que sufren violencia intrafamiliar tienen una
imagen de sí devaluada o desvalorizada. Esta autopercepción
negativa de si mismas da cuenta de la baja autoestima de dichas mujeres
al considerarse sin ningún valor Esto explica también el
rol pasivo que adoptan durante años soportando la violencia lo
cual se evidencia al escuchar las entrevistas.
Las representaciones positivas que se atribuyen, no hacen
sino reforzar su identidad femenina desvalorizada, en el contexto de la
violencia intrafamiliar en que viven. Estas afirmaciones las hallamos
reforzadas en las representaciones sociales de otros actores sociales
los que dan cuenta de la expectativa que tienen las personas sobre cómo
debe comportarse la mujer en situaciones de maltrato, dicha expectativa
se centra en la actitud pasiva y de resignación que debe tener
la mujer en el matrimonio.
Otro factor inhibidor interno es el temor a la crítica
de la gente:
-No dije nada a nadie, porque tenía vergüenza
que sepan que me pega. (Mizque)
-A nadie he contado porque la gente nos critica también. (Mizque)
-He aguantado harto “que me va decir la gente” decía. (Viacha)
La amenaza es otro factor inhibidor muy frecuente en las
mujeres debido a que ellas sienten miedo de sus esposos y de sus amenazas:
“Yo tenía mucho miedo porque el me amenazaba siempre, me decía
el día que yo hable iba ser peor, entonces casi nunca decía
nada” (Riberalta).La expectativa en relación al cambio de comportamiento
del esposo y las promesas que le hace, es otro factor interno que inhibe
iniciar la ruta de denuncia a las mujeres que sufren violencia.
Entre los factores externos que inhiben a las mujeres para
tomar decisiones, juegan un papel importante los hijos: “Por mis hijos
tengo que aguantar nomás” (Mizque) “Por lo que vivo en mi casa
me aguanto, ahora mis dos hijos me agarran”(Viacha). Otro factor es la
familia por considerar que se pone en riesgo el prestigio de la misma
al denunciar la violencia, es decir, las mujeres se sienten presionadas
para ocultar la violencia por cuidar la imagen de la familia. “La familia
da vergüenza, da miedo, entonces aguanto callada nomás” (Viacha)
Muchas mujeres no inician la ruta crítica porque
no tienen trabajo y ven peligrar su economía, o no tienen dinero
para pagar los servicios a los cuales tendrían que recurrir para
denunciar los hechos de violencia. Otras temen perder la casa donde viven
o no tienen donde ir en caso de que decidieran separarse: “...que viviera
en su casa me puedo ir siempre, por lo que vivo en mi casa me aguanto,
ahora mis 2 chicos me agarran, no hay como, pueden llorar, quien le puede
dar para su pasaje, su comida quien le va a dar, diciendo le digo, pensión
yo sola también pago, a la escuela de música pago pensión”
(MUXVI, M01:Viacha). Estos son factores de poder que presionan sobre la
mujer: la falta de educación, la falta de recursos económicos,
el desequilibrio laboral, los prejuicios culturales, etc. factores estructurales
que hacen que ella se encuentre en una situación de desventaja
y desigualdad para enfrentarlos:
-No he ido al hospital porque no tenia plata (Riberalta).
-No he denunciado porque para eso se necesita tener platita (Viacha).
-Esta casa hemos comprado los dos y siento de eso (Viacha).
La información que tienen las mujeres sobre las
instituciones, sus derechos y sobre la problemática de la violencia
es mínima y la mayoría de las entrevistadas desconocen por
completo estos temas. Este es un elemento importante que inhibe de manera
indirecta a que la mujer pueda tomar alguna decisión o iniciar
alguna acción puesto que en algunos casos los temores que ellas
tienen pueden ser cubiertos fácilmente con una buena información.
Por otro lado, la percepción que las instituciones
tienen de la mujer afectada por violencia inhibe externamente a que esta
pueda recurrir a algunos servicios. En general la percepción que
tienen también es negativa lo cual influye en el trato que le dan
a la mujer que recurre al servicio y obviamente en la manera cómo
se sienten ellas en dicha situación, en general se sienten incómodas
y desmoralizadas al no encontrar apoyo.
Para los prestatarios de servicio, los factores que inhiben
a la mujer a iniciar acciones en contra de la violencia según ellos,
podemos resumir en el siguiente cuadro:
CUADRO No. 5
PERCEPCIÓN SOBRE FACTORES INHIBIDORES DE LA VIOLENCIA
Subcategorías Mizque Riberalta Viacha
Factores culturales
La mujer divorciada es mal vista oo
El qué dirán de la gente ooo oo oo
Creencias culturales, la idiosincrasia de la gente oooo oo oooo
Factores internos
Miedo, cobardía oooo oooo oooo
Cariño al esposo o oo o
No conoce la forma en que debe ser tratada, ignorancia, falta de autoestima
oo oo
Temor a la amenaza ooo
Costumbre oo o
No desea denunciar o o o
Factores externos
Hijos oooo ooo oooo
Dependencia económica del esposo o ooo oooo
Falta de oportunidades para la mujer o
Existencia de bienes, casa o terreno o
Nota: El símbolo o representa la frecuencia de respuestas dadas
en la entrevista, de modo que una mayor frecuencia se halla representada
por oooo que expresa un número de respuestas igual o mayor a 4,
en tanto que las demás expresan el número equivalente al
círculo simbolizado.
Como se puede apreciar en el cuadro, la mayoría
de los prestatarios de servicio percibe que las mujeres se inhiben a realizar
acciones contra la violencia debido a factores culturales. Expresaron
que existe el machismo en cada una de las localidades estudiadas, de modo
que la mujer es educada para “obedecer al varón” o “hallarse en
un segundo plano” la mujer vive en función del marido, para atenderlo
o para servirlo. En este marco, la violencia del hombre hacia la mujer
es incluso aceptada por la gente y puede justificarse cuando la mujer
no cumple con sus funciones dentro del hogar. Por otro lado, mencionaron
que existen una serie de creencias que presionan sobre la mujer para aceptar
su rol y hacer muy difícil que pueda denunciar los hechos de violencia.
Por ejemplo, son mal vistas las mujeres que se separan o divorcian o una
mujer que no tiene esposo es objeto de burla. En las tres localidades
los prestatarios consideran que la crítica de la gente juega un
papel muy importante como control social, existe presión particularmente
en casos de violación a niñas o adolescentes las que pueden
ser estigmatizadas socialmente si la gente llega a conocer el problema,
por ello, indicaron que las mujeres o los padres de las víctimas
prefieren ocultar el hecho antes que se haga público.
Otro factor inhibidor interno percibido por los prestatarios
es el sentimiento que tiene la mujer hacia el esposo, indicaron que a
veces la mujer pese a recibir maltrato por parte de su esposo no se separa
o no denuncia porque siente cariño por el y ese sentimiento hace
que se comporte de manera condescendiente soportando el maltrato por años.
También se refirieron a que la mujer no denuncia porque desconoce
la forma en que debe ser tratada, consideran que el trato que les da su
esposo es lo normal.
5.3. Decisiones tomadas y acciones emprendidas
Las decisiones tomadas y acciones que emprendieron las
mujeres entrevistadas se pueden situar a tres niveles:
a) A nivel personal
Las decisiones tomadas a nivel personal por las mujeres
implican omisiones y restricciones que ellas hacen en sus vidas o en su
modo de ser, de modo que puedan satisfacer las exigencias de sus esposos,
con la expectativa de que, una vez tomada esa decisión, ellos las
valoren y las peleas se apacigüen. Este tipo de decisiones parten
de un sentimiento de culpabilidad al considerarse ellas mismas la causa
y el problema de la relación con violencia.:
-Me retiré de mi trabajo me celaba con mi patrón
(Riberalta).
-Dejé el colegio por él. (Riberalta)
-Yo lo aguanto en mi casa, yo lo vivo solita porque pensé que se
iba a componer; pero no fue así.(Viacha)
Transcurrido un tiempo, las mujeres se dan cuenta que esto
no logra cambiar nada en la relación, es más, observan que
la violencia continúa con otros motivos y en muchos casos notan
mayor prepotencia en el hombre y a veces mayor violencia y dominación.
Una decisión que tiene que ver con lo personal y
también con la pareja es la separación. La decisión
de la separación pasa por un proceso que es diferente en cada mujer.
Algunas se hallan considerando esa posibilidad, pero no la aceptan, en
tanto otras ni la consideran y se hallan buscando mejorar la relación
con el esposo, otras en cambio han decidido la separación, sin
embargo no es un proceso fácil porque en algunos casos los hombres
no aceptan esa decisión, de modo que dificultan el camino.
Una de las decisiones que les cuesta tomar es la denuncia.
Para llegar a ello pasan un proceso en el que le van dando largas al asunto,
proceso en el que se animan a relatar sus experiencias a personas de más
confianza y donde empiezan a recibir consejos para recurrir a alguna
institución o a alguna persona.
b) A nivel institucional
Gran parte de la mujeres recurre a las siguientes instituciones
buscando apoyo: la Policía, el Juzgado, la Fiscalía y el
Servicio Legal Integrado.
Sector Jurídico-policial
Los prestatarios de servicios del sector Jurídico-policial
describieron el modelo del trabajo jurídico-legal del modo siguiente:
Persona afectada Recepción
Asesoría Legal
por la violencia
Se registra a la persona - Atiende el caso
Manda citación /comparendo
para el agresor.
Audiencia de conciliación
Documento de compromiso
En caso de Violación
Servicio Legal Hospital
El modelo de atención jurídico-legal pasa
por varias etapas en función de las características y la
gravedad del caso. La persona afectada por violencia intrafamiliar pasa
por una primera fase, en la que se registra los datos y/o se realiza la
denuncia, luego pasa a una segunda fase, donde la persona afectada pasa
a la asesoría legal. Si el caso puede ser solucionado por la vía
conciliatoria, el abogado manda una citación o, en su caso el juez,
manda un comparendo para que el agresor se haga presente. De presentarse
tanto el agresor como la persona agredida se realiza una audiencia en
la que el juez o el abogado conversa con ambas personas para finalmente
llegar a un acuerdo formal el cual se traduce en un documento de compromiso.
Este proceso queda interrumpido en caso de que la persona
que ha sido agredida haya sufrido agresión física y que
presente muestras de haber sido golpeada o en caso de una violación,
el abogado o el juez solicita un certificado médico al Hospital
o al médico forense. De esta manera, la mujer afectada por la violencia
tiene que recurrir a otra institución para solicitar certificado
y por tanto pasar por otro proceso a fin de conseguir dicho propósito,
una vez que tenga el certificado debe retornar al Servicio Legal o al
Juzgado. El proceso también se ve interrumpido cuando el agresor
no responde a la citación, procesos que demoran por este tipo de
interferencias suelen desalentar a la mujer afectada por violencia quien
deja pendiente el caso.
En relación a la policía el proceso es similar,
la primera fase en la que se recibe la denuncia y se registra los datos
de la víctima, en una segunda fase, se entrega un comparendo para
el agresor. En caso de no hacerse presente emanan una cédula de
apremio para su captura. Si se hace presente, escuchan a las dos partes
y se hace un compromiso con sus respectivas sanciones. Si no se llega
a ese resultado, elaboran diligencia de policía judicial para remitir
el caso al ministerio público para su juzgamiento. En caso de gravedad
se acompaña a la víctima hasta el lugar donde se halla el
agresor y se hace detención preventiva para luego remitir al juez.
En caso de existir lesiones o la sospecha de lesiones internas se solicita
que recurra a un médico y que saquen un certificado. En algunos
casos refieren al Hospital mediante un oficio y en casos de violación
remiten al médico forense
Cómo percibe la comunidad y las mujeres estos servicios
El siguiente cuadro que sintetiza la percepción
que tienen sobre la calidad del servicio respecto a las instituciones
mencionadas:
PERCEPCIÓN DE LOS COMUNARIOS SOBRE LA CALIDAD
DE SERVICIO POLICIAL - LEGAL
Nota: El símbolo o representa la opinión
recogida en los grupos focales, cada círculo (o) representa la
existencia de esa opinión en un grupo focal, de modo que dos de
esos símbolos (oo ) representa la respuesta dada por dos de los
grupos de hombres o mujeres en cada una de las localidades estudiadas.
La Policía no goza de buena imagen a los ojos de
los comunarios, hombres y mujeres de las tres localidades estudiadas ya
que la mayoría de las opiniones refleja una valoración negativa
de las acciones que realiza. Particularmente los hombres encuentran que
el castigo -sea en base a multas o privación de libertad- no ayuda
a resolver el problema de la violencia, porque consideran que tiene un
efecto contrario ya que se sienten más furiosos con dichas medidas
y pueden acrecentar su agresividad en contra de la mujer al retornar a
su casa. De igual manera algunas mujeres expresaron que esta medida repercute
negativamente en ellas, debido a que los hombres “toman venganza” con
ellas:
Pero a la mujer también hay alguien, una persona
que le orienta, le dice tanto te pega porque no vas a la policía,
le dan un castigo al marido, pero lo peor es, porque llega a su casa ya
esta castigado el marido llega a su casa, le dice a su mujer esto me has
hecho ahora sí me voy a vengar, yo digo más peor la mujer
es la que más sufre, le hace castigar y más sufre así
es lo que yo veo en mi comunidad (Mujer, GF3:Mizque)
Otro aspecto se refiere al cobro de dinero por parte de
la Policía, práctica que consideran completamente inequitativa
debido a que las personas que tienen dinero pueden pagar y quedar libres
de culpa, en tanto las que no cuentan con recursos económicos no
encuentran en dicha institución atención a sus demandas:
A lo que yo veo que la policía es de plata nomás,
le alcanzan plata y ese rato se lo largan al hombre, digamos si hubiera
un problema una mujer le hiciera llevar a la policía y hasta que
vaya a buscar ayuda de quienes saben de las mujeres y ese rato el hombre
le alcanza dinero y se va y para que vuelva ya no hay ese hombre y los
soldados le dicen que se había escapado, ellos de plata se están
muriendo les alcanzan plata y ese rato se lo largan y a lo que yo veo
no ayudan en nada solo quiere recibir plata. (Mujer, GF3:Mizque)
En algunos casos, las mujeres encuentran que la Policía
les protege; sin embargo, la mayoría de ellas expresaron que dicha
institución, no tiene capacidad de resolver el problema:
El Servicio Legal no conozco su trabajo, pero la policía
nosotros sabemos, si una pareja fuera a quejarse pero le encierran y ese
hombre les paga y entonces no se encuentra ninguna solución y ellos
le hacen escapar de ocultas y de la otra parte no hay ninguna solución
y así lo dejan y aquellos que tienen dinero y los que no tienen
dinero no hay nada, me parece de que son de dinero solamente y si no hay
dinero no hay ninguna solución. (Mujer, GF3:Mizque)
Algunas mujeres calificaron de “corruptos” a los policías
como en este testimonio: “Hay veces el hombre lo soluciona así
con dinero, por decir hay policías corruptos que por el dinero
no dicen nada ‘Te voy a pagar’ y nada mas, es que ya se calla ‘Señora’
en favor del hombre y se van nomás” (Mujer, GF2:Viacha)
Particularmente las mujeres de Viacha dieron algunos testimonios
respecto al comportamiento de los policías en relación al
maltrato tanto con niños como con sus esposas, por ello consideran
que dan un mal ejemplo a la comunidad.
[U]na anécdota yo voy a contar; que había
un policía, era policía su marido y llegaba mareado lo golpeaba,
[...]era policía y los agarra a los chiquitos y los wasqueaba[...],
pero el hombre nunca salía, cuando la mujer quería salir,
porque la mujer quería escapar y el hombre lo agarraba no le dejaba
[...]
[C]uando los hombres son los policías donde golpean a sus mujeres,
porque ellos en cada lugar que están destinados tienen 2,3 mujeres,
entonces ahí llegan a su hogar y lo vienen a golpear a la mujer;
yo creo que hay veces mas que todo de los policías sus mujeres
son donde sufren mas que de un obrero, ellos que en ves que den el ejemplo
de policía para que no haya la violencia, ellos son los primeros
que están andando (Mujer, GF4:Viacha)
La Policía es una de las instituciones que
más recurren las mujeres afectadas por violencia; pero veamos que
es lo que ellas expresan en relación a dicha institución:
-No hay justicia: Las mujeres tienen la expectativa de
que mínimamente la policía “le dé un castigo” a su
esposo con la detención o arresto del mismo; pero observan que
muchas veces no pueden detenerlo y las más de las veces observan
que si son detenidos o amonestados ellos logran salir ya sea con alguna
recomendación o simplemente negociando con alguna suma de dinero.
-Falta de atención: La Policía se niegan
a atenderles arguyendo que son funciones que no les compete, o no tienen
tiempo o no tienen personal para atenderlas.
-Se parcializan: Indican que los policías a veces
no las escuchan o no las dejan hablar, parcializándose con el esposo.
Recién el año pasado he ido a denunciar,
después le hecho arrestar en la policía por lo que ha tomado
también, aquí ha venido pelearse a reñirse de hay
pues le hecho llevar a la policía, de hay pues el no mas les ha
convencido a los policías y el no mas ha salido ganando pues; Vos
dice que le tratas mal me dicen.[...] De el no mas, de mi esposo no mas
han sacado cara, ahora otro también le hecho llevar para que se
haga quitar diciendo, y de ahí "Aquí no es alojamiento,
llévelo!" diciendo nomás me han dicho y de hay se ha salido
no mas.[...] Si, si de mi ya no siempre, no me han sacado cara. (MUXVI,
M08:Viacha)
Las mujeres se sienten mal cuando no son atendidas pues les hacen sentir
culpables y sin apoyo. La detención es una de las acciones que
ha tenido ciertos efectos en las relaciones de violencia; sin embargo,
estos efectos son pasajeros, es decir, pasada la detención algunos
esposos o convivientes se calman por un tiempo para luego volver a la
violencia y a veces con más fuerza.
Por su parte un prestatario policía ha indicado
que las mujeres llegan a la institución para que se arreste a su
esposo que le ha agredido, pero no desea continuar adelante con la denuncia,
como lo expresa del siguiente modo:
“la mujer aun no nos referiremos exclusivamente a la mujer
sino a la víctima de violencia familiar aún es simplista
en su caso o sea llega aquí con el único propósito
de que se sancione pero ya no más aquí no, ella busca por
decir que se lo arreste mientras se le pase la borrachera, por decir en
algunos casos mientras se le pase su rabia porque ha sido sorprendido
o en alguna acción que no ha sido probada por la conviviente o
esposa con eso se conforma, no quiere ir más allá, [...]
y es un trabajo para nosotros un poco conflictivo porque ahí
pareciera que no estamos” (Policía, Riberalta:L02)
Respecto a los jueces también existen opiniones
de mujeres que indican que allí se parcializan con el hombre, indicaron
que escuchan más las declaraciones del hombre y no las dejan hablar:
Fui al Juzgado de Aiquile, cuando mi hijo tenía
17 años, [...] cuando se fue al cuartel me celó con mi hijo,
le llevaba comida y lloraba cuando iba al cuartel, mis hijos estarán
sufriendo, pegados o que será, a qué va, donde sus amantes
será, así me dijo, por eso fui donde el Juez y ante el Juez
mintió, “esta mujer es una cochina, no me hace caso, se camina
con hombres con uno con otro, a mí no me hace valer, de su alcahuete
me ha puesto” así le dijo al Juez, de eso el juez a mí nomás
me ha dicho:” vos habías sido una mujer bandida, una mujer cochina,
váyase, vaya atender a su marido” así me botó. (MUXVI,
M11, Mizque)
La Fiscalía y Derechos Humanos son otras instancias
a las que recurren las mujeres sin encontrar mayores resultados que los
mencionados anteriormente. En los relatos se observa que el trámite
de las citaciones resulta moroso puesto que en muchos casos los esposos
o convivientes no asisten a las citas haciendo pasar el tiempo lo cual
desalienta a la mujer. Particularmente en Mizque donde las comunidades
son muy distantes de los centros de servicio, las mujeres consideran que
este tipo de trámite es muy moroso y para ellas representa mucho
gasto de dinero porque además de los costos del servicio deben
cubrir el costo de los pasajes, también les significa invertir
mucho tiempo y en muchos caso sin lograr resultado alguno. Por ello, en
esta región juegan un papel muy importante los sindicatos, a quienes
las mujeres pueden recurrir para presentar sus quejas.
Sector Salud
En los Hospitales y Centros de Salud de las localidades
estudiadas, no existe un servicio específico abocado a la atención
de mujeres afectadas por la violencia, son servicios relativamente pequeños,
se hallan con un mínimo de personal y no cuentan con especialidades.
En las tres localidades estudiadas existe un modelo similar de atención
de las personas afectadas por violencia y agresiones físicas, el
cual podemos ilustrarlo del siguiente modo:
Persona
afectada por
Recepción
Consulta médica
violencia física
-Se recepciona el caso -Examen físico completo
-Se abre la historia clínica. -Diagnóstico: Politraumatismo
-A solicitud: Certificado médico
En caso de violación: - Se observa himen desflorado (Reciente
o antiguo)
- Diagnóstico
- Certificado médico
La persona afectada por violencia es recepcionada por la
enfermera quien abre una historia clínica en caso de ser la primera
vez que recurra al servicio, si ya tiene historia clínica, esta
es seleccionada y llevada por la enfermera al consultorio del doctor para
la consulta. Cuando la mujer se halla en estado grave, es decir, muy lesionada
o lastimada es atendida de inmediato como un caso de emergencia, de no
ser así pasa a consulta médica. La función del médico
consiste en realizar un examen físico de la persona, una observación
minuciosa de la paciente, identifica si existen heridas, equimosis, laceraciones,
golpes, contusiones, excoriaciones, etc. Posteriormente se procede al
diagnóstico, en esta fase los médicos indicaron que no tipifican
como violencia intrafamiliar sino como “politraumatismo”, el cual puede
estar referido como politraumatismo por agresión, por injuria,
por accidente, etc.:
En el momento de la consulta algunos médicos indican
que si ven signos de maltrato, indagan sobre el asunto, sin embargo, gran
parte de ellos no indaga y arguyen que se debe a que la afectada oculta
lo sucedido, o se niega a contar.
El médico forense considera que dentro de su profesión
un aspecto importante es no inmiscuirse en los asuntos de la persona que
atiende porque puede influir en emitir juicios favorables o desfavorables,
su trabajo tiene que ser imparcial, de modo que pueda dar una certificación
objetiva del asunto. Por otro lado -relata el mismo médico- que
existen mujeres que “son fingidoras” y por razones personales faltan a
la verdad realizando declaraciones falsas de modo que considera que hay
que analizar psicológicamente esta situación para no dejarse
engañar:
Los prestatarios de servicio en salud no cuentan con un
registro específico para casos de violencia intrafamiliar, tampoco
realizan un trabajo coordinado, Los médicos saben que los certificados
tienen valor legal como también están al tanto de que en
caso de violencia intrafamiliar cualquiera de ellos puede extender certificado
una vez realizado el examen médico; sin embargo, en los hechos
algunos médicos se niegan a extenderlo por temor a enemistarse.
Las mujeres que sufren violencia, no acuden a ningún
centro médico a no ser que sea en casos extremos. La mayoría
de ellas relatan que se hacen pasar los males con tratamientos caseros,
o descansando en casa tratando de no salir por la vergüenza que sienten.
Van al hospital en casos de emergencia.
Si me ha lastimado, ahora ultimo que me ha pegado
porque en otro catre me he dormido y después "Por que no vienes
aquí a dormir a mi catre?" diciendo, me ha venido a pegar de aquí.[...]Así
me ha dado un puñete y sangre me ha bajado de aquí, harto
ha chorreado sangre.[...] Estaba mal, hasta aquí el verde se ha
dentrado.[...] No he ido al médico, a ninguna parte siempre.[...]
Gasto puede ser diciendo ya no he ido, aquí nomás me he
sanado con pomadas me he puesto y se ha perdido nomás. (MUXVI,
M08:Viacha)
Por otro lado, relatan que los médicos y personal de enfermería
las atienden en general bien en la curación, algunos les preguntan
el motivo por el que se hallan en ese estado y otros simplemente realizan
la curación. En ningún caso los médicos dan referencia,
consejo u orientación a la mujer en relación a la violencia,
por el contrario algunos las consideran culpables.
Varias de las mujeres guardan los certificados médicos,
sin darles un uso inmediato, esperando que la relación se mejore.
En medio de ello, sin duda, están los miedos y temores que ellas
sienten de utilizarlos pensando que les va ir peor.
c) A nivel comunal y familiar
Existen otro tipo de acciones que realizan las mujeres,
recurren a familiares o padrinos para mediar en la relación y poder
hallar una solución con el concurso y participación de la
familia. Las mujeres afectadas por la violencia acuden a ellos para contar
sus experiencias con la esperanza de que, con sus consejos, influyan en
el comportamiento del esposo para que la relación matrimonial se
restituya: “Mi padrino me decía porque tienes hijos no te separes
hija, mi madrina le decía castíguenle aquí, yo aquí
lo voy a castigar, para que no me haga ver más con la gente, me
decía: “Tienes tus hijos y si te mata él mismo te va a enterrar”
(Mizque) Esta acción pretende encontrar una solución entre
las familias para que no haya resentimientos de ningún lado, sin
embargo, no siempre es posible ya que las relaciones interfamiliares se
desgastan y debilitan bastante con los conflictos existentes en la pareja.
Sector Comunitario-ONGs
Las organizaciones comunitarias juegan un papel mediador
en relación a problemas de violencia intrafamiliar. A ellas se
dirigen algunas personas que son víctimas de violencia para solicitar
ayuda. Por ejemplo, la Presidenta de la Organización de Mujeres
“Bartolina Sisa” relata que han recurrido algunas mujeres y ella ha canalizado
la solución de sus demandas con la policía o dando alguna
orientación al respecto; recurren también a las organizaciones
sindicales; pero observa lo siguiente del sindicato:
[C]uando hay una organización, entonces en cada
sindicato hay siempre los hombres, somos justicia no?, hay llega las demandas,
pero ellos atienden mayormente a los hombres, a las mujeres no, no dan
importancia, pero cuando hay organización, podemos poner como ese
autoridad, entonces cualquier rato llega ahí su demanda, el puede
traer hasta aquí, eso yo diría. (Mujer, C01, Mizque)
Al decir del dirigente de la Central Provincial de Mizque,
en caso de una pelea su función es apaciguar, moderar las cosas
y en situaciones extremas dar parte a las autoridades que resguardan el
orden.
Referente a las ONGs, se observa tres comportamientos distintos
en relación a la problemática de la violencia, algunas no
la toman en cuenta porque se hallan abocadas a otro rubro de actividad
y consideran que este problema no les compete. Otras que, si bien
tienen otros rubros de acción, en tanto su trabajo se relaciona
con la mujer consideran que es importante generar un espacio para escucharlas
y canalizar a Servicio Legal Integral cuando existe este tipo de problemas.
Otras que ven de manera más directa el problema, coadyuvan con
el trabajo de atención a las mujeres que sufren violencia y coordinan
con otras instituciones que ofrecen un servicio más especializado.
5.4. Resultados obtenidos
Los resultados que las mujeres logran una vez han iniciado
el proceso de ruta crítica se miden en función de las expectativas
que ellas tienen en cuanto a la solución del problema, estas son:
- Que se separen y el esposo le dé una pensión.
- Que el esposo deje de estar con otra mujer.
- Que el esposo deje de tomar.
- Que retorne el esposo y que se comporte bien
- Vivir en paz
- Que el esposo deje de pegarla
- Que el esposo traiga dinero a la casa.
- Que el esposo deje de insultarla, que la respete
- Que trabaje
Las mujeres perciben la solución de su problema
de cuatro maneras, unas que considera que se ha realizado cierto avance
comparando la situación actual y la que vivió anteriormente,
otra parte considera que sus esfuerzos han sido vanos y que la situación
permanece igual que antes y otro grupo de mujeres afirma que se halla
peor, pero antes hablaremos de aquellas que sienten que su problema se
ha resuelto, que son pocas.
Las mujeres que sienten que han resuelto su situación
son aquellas que han deseado la separación y la han llevado adelante,
estas mujeres notan que no sólo no viven la situación de
violencia sino que descubren otras actividades que pueden realizar estando
separadas, en tanto no la vivían cuando se hallaban ligadas a sus
esposos:“[Después de la separación]Fue un gran alivio, porque
ya podía caminar tranquila en la calle, en mi casa, incluso podía
recibir amigas o alguien que venga o me busque sin temor a que él
llegue, lo bote y me pegue”. (MUXVI, M08:Riberalta)
Para las mujeres que consideran que su situación
ha mejorado en algo, esto puede estar expresando lo siguiente:
1. Que a raíz de haber tenido una citación
en alguna institución y haber realizado una reflexión ha
mejorado en algo su comportamiento: “Desde que llegamos al juzgado, harto
ha mejorado mi marido, se ha logrado detener la violencia, por lo menos
ya me deja dormir de noche” (Riberalta).
2. A raíz de haberle hecho detener con la policía
se ha logrado hacerlo asustar de modo que mejora en algo su comportamiento
en el sentido antes mencionado.
[Después de la detención] un poco de escarmiento
yo creo que ha tenido siempre, siquiera ha tenido miedo o a su familia
mismo le han puesto de sospechoso. Me trata un poco mejor, ya con calma
si.[...] no me insulta, yo también así ya no como antes
le decía haremos esto, esto anda has, no se si podemos hacerlo,
esto puedes hacer, con calma le trato, el también. (MUXVI, M02:
Mizque)
En la mayoría de los casos, las mujeres relatan que el cambio dado
en sus esposos, dura un determinado tiempo para luego volver a la situación
anterior motivo por el cual perciben que las instituciones les apoyan
en algo porque resuelven el problema por un tiempo; pero lo que quisieran
es que se solucione su problema.
[H]asta que llegamos hasta la policía, incluso allá
él le lloró al comandante, le dijo que el no quería
hacer abandono de hogar, que no quería dejar a su hijo que se iba
a componer, que no hizo, que, entonces el comandante me dijo, esta escuchando
señora lo que dice su marido, dice que se va a componer, entonces
yo le dije Sr. comandante, eso, ese cuento ya es viejo le dije, todo el
tiempo dice que se va a componer y no se compone, pero esta vez dele la
última oportunidad me dice, que el, el va a cumplir ya, me dice
y si no cumple entonces usted vuelve a venir, entonces al fin me convenció
y lo deje nomás[...]dos meses estuvo sin tomar, bien tranquilo
vivimos pero a los dos meses otra vez empezó a tomar, el mismo
problema así es que donde ya la verdad que no volví pues
al juzgado.(MUXVI, M11:Riberalta)
Las mujeres que consideran que su situación permanece igual que
antes son aquellas que han tenido experiencias negativas ya sea al recurrir
a alguna ayuda o de lo contrario la ayuda que han recibido no ha sido
efectiva y esto sucede generalmente cuando el esposo realiza alguna movida
en el proceso de la denuncia, sea prestando falsos argumentos, acusando
hábilmente a la mujer o dando dinero para “coimear” a algunos miembros
especialmente de la Policía, o moviendo alguna fuente de poder,
sean estos amigos u otro tipo de influencia que utilice para neutralizar
la acción que la esposa se halla realizando. En este sentido, estas
mujeres sienten que sus esfuerzos son vanos y por ello mismo es muy difícil
lograr algún cambio en la relación.
Finalmente existen otras mujeres que consideran que su situación
se halla peor de lo que estaba antes de iniciar el proceso de denuncia
de la violencia debido a que el hombre se vuelve más agresivo,
más violento y más desafiante, amenaza con más fuerza
a la mujer o de lo contrario se busca otra y la abandona.:
-Pese a denunciar al juzgado no hay justicia, las agresiones son peor
porque me dice “anda haber que me van hacer, todos son mis amigos, el
juez es mi amigo, de Onamfa igual” no me han hecho justicia, eso quedó
en burla. (Riberalta)
-Después de que lo he hecho encerrar vuelve más renegado
o sea con más rabia: “Anda avísate ahora otra vez más,
hazme llevar, diciendo ya con más garantía me insultaba
(Mizque)
-Pese a la ayuda que me han dado mi caso no ha mejorado en nada.(Viacha)
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