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III.- Un marco de referencia
Inicialmente el proyecto tuvo tres niveles de trabajo:
uno a nivel nacional destinado a la coordinación de acciones de
gerencia, otro a nivel departamental (dado que en el país, se había
promulgado la Ley de descentralización político-administrativa),
y finalmente el último nivel fue local, seleccionándose
tres municipios del país correspondientes a las tres regiones eco-geográficas
del país (altiplano – valles - llanos).
Para el desarrollo de las acciones, se ha tomado un modelo
Ecológico que permitió orientar los planes de trabajo en
un marco macro – meso – micro. El nivel macro, buscaba intervenir a nivel
de políticas públicas y de Estado así como en normas
jurídicas. A nivel meso, se pretendía construir espacios
mecanismos de prevención y atención sectoriales (salud,
policía, legal, educación); y a la nivel micro, se intentaría
mejorar condiciones del entorno, en la comunidad y sus organizaciones,
así como potenciar a las mujeres en el ejercicio de sus derechos.
Figura 1. Modelo Ecológico

Desde el ámbito de la salud pública, se
identificó al tema de Violencia Intrafamiliar y Doméstica,
como un "problema" en la medida que significa un hecho que puede
afectar a) a las personas: por causar lesiones físicas y
psicológicas, discapacidad permanente o transitoria e incluir muertes
por homicidios y suicidios evidenciables, en registros de servicios de
salud y por sondeo de percepciones con personal de salud; b) a los
servicios: por aumentar la demanda, producir congestión en
ellos y por la necesidad de incrementar recursos adicionales (humanos,
tecnológicos, insumos) para la atención de un mal evitable
(existen algunos estudios realizados en EEUU). Y c) a la comunidad:
por la frecuencia de ocurrencia de los hechos, identificados a través
de investigaciones cuali-cuantitativas en diferentes países del
mundo.
Figura 2. Un problema de salud pública

Asimismo, este razonamiento de salud pública permitió
incorporar el método epidemiológico para acercarse al conocimiento
respecto a la distribución del problema, los factores determinantes,
los eventos afines, las interrelaciones de aspectos biológicos,
sociales, culturales, económicas y políticas; e identificar
los mecanismos para la vigilancia y el control de dicho problema.
Figura 3. Violencia Intrafamiliar/doméstica,
un obstáculo al desarrollo humano

Planteado así el problema, y bajo la misma perspectiva
de salud pública, se identifican áreas de intervención
o abordaje: Promoción, Prevención, Tratamiento y Rehabilitación.
Figura 4. Abordaje del problema

Para el trabajo en la comunidad, se construyó
un modelo de "redes de prevención y atención de la
Violencia intrafamiliar y doméstica" que se nutrió
de la Teoría General de Sistemas en su conceptualización
y organización. Este modelo se definió como un conjunto
de organizaciones de la comunidad e instituciones de diferentes sectores
y actores institucionales, presentes en un territorio dado (distrito,
municipio) que unen esfuerzos (articulación, no solo coordinación)
para desarrollar actividades con el propósito de promover comportamientos
no violentos, prevenir y atender el problema y rehabilitar a las personas
afectadas especialmente mediante la intervención comunitaria.
Figura 5. Modelo de redes de prevención
y atención

IV.- Los resultados
Dado este marco general de referencia, los principales
logros durante el período de implementación del proyecto
fueron:
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NIVEL
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LOGROS
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MACRO:
POLITICAS PUBLICAS, LEGISLACIÓN
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-
Incorporación del modelo de Redes
de Prevención y Atención de la VIF, en las políticas
del Vicemnisterio de Asuntos de Género, a través
de los Servicios legales Integrales para la atención
de la violencia en razón de género.
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NIVEL
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LOGROS
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MESO:
NORMAS Y
PROCEDIMIENTOS SECTORIALES
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MICRO:
LA PERSONA – LA MUJER – Y SU ENTORNO
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Elaboración en implantación
del Cuaderno de Información y orientación "Vivamos
sin Violencia en la Familia", para la promoción
de estilos de vida sin violencia en la comunidad., destinados
a organizaciones de base comunitarias.
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Cumplidos los cuatro años de operación
del proyecto, los principales avances, son reconocidos como hitos, capaces
de sustentar acciones futuras para el control y la erradicación
del problema.
Figura 6. Los principales hitos

Finalizado el proyecto, quedaron bases sentadas para
el trabajo sectorial, y son actualmente muchos espacios en los cuales
se continúa profundizando procesos para la institucionalización
del abordaje del problema. Así solo a manera de ejemplo, se puede
citar:
-
El Viceministerio de Género, Generacionales
y Familia, ha incorporado el modelo de "redes" a partir
del programa: Servicios legales. Éste desarrolla en alcaldías
municipales orientación y atención legal a mujeres afectadas.
Hasta el primer semestre del 2001, 75 servicios habían organizado
"redes" en diferentes municipios y en los 9 departamentos
del país.
-
El Ministerio de Salud y Previsión Social,
está introduciendo el abordaje de la temática en diferentes
Direcciones y Unidades. La Unidad de Gestión Social y la Dirección
de Epidemiología, han incorporado aspectos de promoción
de estilos de vida sin violencia en la familia y el manejo de la vigilancia
epidemiológica en el nuevo Sistema de Vigilancia de la Salud,
respectivamente.
-
La Universidad Mayor de San Andrés (una
de las mayores universidades públicas del país) está
incorporando la temática en los post grados de medicina Forense
y Salud Pública, y además, se encuentra en proceso de
creación una Unidad de Estudios Especiales sobre Violencias,
mismo que parte del interés generado por la temática
Violencia Intrafamiliar.
-
El Ministerio de Asuntos Campesinos y Pueblos Originarios,
impulsa un modelo de articulación multisectorial para la operacionalización
de políticas públicas con equidad de género e
interculturalidad.
-
Instituciones como el INE (Instituto nacional de
Estadística), otras universidades, la Dirección de Asuntos
Generacionales, otras agencias de cooperación internacional,
también se encuentra generando iniciativas de capacitación,
manejo de indicadores, usando normas etc.
V.- Las estrategias
Los instrumentos estratégicos utilizados para
el logro de las acciones, se identificaron y aplicaron algunos, inicialmente,
otros más tarde; la mayoría en el ámbito macro y
meso, y otros a nivel micro. En síntesis se describen a continuación:
-
Investigación. Construir una línea
de base constituye un primer paso para identificar el problema y conocer
sus características, sus manifestaciones, sus consecuencias,
en la propia realidad del país, mediante estudios cualitativos
y cuantitativos que permitan su análisis desde un enfoque epidemiológico.
-
Sensibilización y Capacitación. Ambos
como un proceso en el cual se debe dar a conocer el problema buscando
hacerlo "sensible" a gerentes, otros tomadores de decisión
y líderes particularmente en espacios de tiempo limitado. Y
la capacitación, con un tiempo más apropiado, con contenidos
específicos, a personal clave en los diferentes sectores.
-
Diseminación de Información. Apropiada
y oportuna tanto a la opinión pública mediante el uso
de medios masivos, como de puerta a puerta; y de persona a persona,
poniendo a la luz un tema tan largamente ocultado, motivando el compromiso
de la población para la prevención del problema..
-
Participación social y movilización.
Al ser la violencia intrafamiliar y doméstica un problema que
potencialmente afecta la población en su conjunto, y que además
condiciona la aparición de otras formas de violencia; ésta
deberá verse comprometida y responsable, en el análisis
de las situaciones, en la propuesta de soluciones, en la negociación
de opciones y la ejecución de acciones.
-
Multisectorialidad/Voluntad política. Al
ser la violencia un problema de múltiples aristas, debe promoverse
la intervención también de múltiples sectores.
Esta intervención, se consolida con mecanismos de coordinación
sistemática, estableciéndose alianzas estratégicas,
estimulando la voluntad política de autoridades nacionales,
departamentales y locales; y se plasma a través de políticas,
planes y programas conjuntos.
-
Intercambio de experiencias. Los logros que se
concretan así como la identificación de dificultades,
es necesario compartirlas para generar un aprendizaje colectivo y
buscar conjuntamente nuevas estrategias para avanzar en el control
y erradicación de este problema que repercute tan seriamente
en el desarrollo humano de nuestros pueblos.
VI.- Lecciones aprendidas.
A lo largo de cuatro años de trabajo del proyecto
fueron muchas las dificultades que requirieron la búsqueda de alternativas
para superarlas. Sin embargo, solo para referencia se indican a continuación
las siguientes:
-
En el nivel micro, es importante estimular a los
actores institucionales y organizativos propios de la comunidad, en
la responsabilidad que les compete. Es necesario así mismo,
que se sientan en propia libertad de organizar sus recursos y sus
respuestas al problema. La capacitación, según sean
técnicos/as o líderes indígenas u originarios
debe realizarse en función a sus propias necesidades. Los grupos
de varones deben ser involucrados, poniéndose énfasis
en que su posición, la mayoría de las veces como agresores,
es producto de un proceso de aprendizaje social y que éste
debe "de-construirse" si se persigue un desarrollo humano
menos afectado.
-
En el nivel meso, teniendo en cuenta que la mayoría
de representantes de sectores son profesionales y autoridades de alto
nivel, debe procurarse un esfuerzo adicional para comprometerlos/as
mediante un discurso amplio pero con solidez técnica que permita
a los gerentes interesarse y tomar decisiones al respecto.
La articulación multisectorial suele ser difícil
en la medida en que primen intereses de presencias personales. Esto
puede ser superado, buscando espacios de "lobby" por sectores
y diseñando mecanismos claros con funciones nítidas, para
la coordinación.
-
En el nivel macro, trabajar en el tema políticas
y leyes y/o sus reglamentaciones debe partir de propuestas locales
que involucren a la sociedad en su conjunto, que partan de sus propias
demandas y donde mujeres y hombres participen en la elaboración
de respuestas al problema. Es preciso promover un marco de consenso
amplio, a través de diálogos comunitarios, mesas redondas,
paneles públicos, talleres Inter y multisectoriales para buscar
en los dos niveles anteriormente mencionados, la concertación,
y viabilizar la promulgación de normas legales y políticas
de estado que posteriormente puedan ser aplicadas.
-
Por último, como una línea permeando
el trabajo en los tres niveles se encuentra la "tolerancia social
a la violencia contra la mujer". Este comportamiento presente
desde momentos inmemoriales de nuestra población, es necesario
tenerlo muy presente no solo como una limitante en las labores cotidianas,
sino también identificarlo como una meta de erradicación
para el mediano plazo, y si fuera posible con el esfuerzo de todos
y todas, para el corto plazo.
Dora Caballero
Prop. Experiencia Bol.
Versión corregida 13.08.01
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