PRESENTACION
Los trabajadores de la salud, en particular, y los científicos, en general, reconocen la importancia de compartir y difundir los hallazgos de sus trabajos con sus pares y con la sociedad como una obligación implícita. Trabajo realizado que no se publica ni se difunde no existe. Su esfuerzo en realizarlo, cuando no se publica, se constituye en una solemne pérdida de tiempo.
El artículo de investigación tradicional comunica de manera detallada los resultados originales de los proyectos de investigación. Como bien lo expresaba Félix Londoño, “… la escritura científica carga sobre sus hombros una responsabilidad con la verdad, y debe ser la resultante de un agudo pensamiento crítico y claro. Una escritura clara es usualmente reflejo de un pensamiento claro. Para el científico, la escritura es en sí misma una manera de ordenar sus propios pensamientos sobre algo”1.
En Bolivia, donde existen más de 17.000 profesionales activos en el sector público de la salud, que se desempeñan en cerca de 3.200 establecimientos de salud, claramente se amerita una fluida capacidad de difusión de los quehaceres y observaciones sistemáticamente almacenadas. Este esfuerzo de la OPS/OMS que se realiza por segunda vez –la primera fue en 2006–, va dirigido a ese puñado de trabajadores que atendieron la convocatoria. Recuerdo bien a aquel profesor que cuando me iniciaba, me inculcó la idea que el científico es apenas un observador que escribe. Y si la escritura científica es un trabajo de organización, con este taller estamos brindando un espacio para exhortarlos a organizarse.
Una función primordial de la OPS/OMS desde sus primeros días de vida ha sido la producción y la diseminación de información sobre salud para uso y beneficio de sus Estados Miembros. Con este taller hemos querido propiciar una vez más, un espacio para que los participantes desarrollen las competencias necesarias para elaborar un escrito publicable en una revista con revisión por pares, a partir de sus observaciones y datos.
Aprovecho para agradecerles a quienes han hecho posible este ejercicio, y destacar el acompañamiento y apoyo que nos han brindado los profesionales especializados: María Elena Peñaranda del Sustainable Sciences Institute, San Francisco, California, Estados Unidos; Daniel Salomón del CENDIE, ANLIS Malbrán, Ministerio de Salud, Argentina, y Carlos Arturo Hernández, uno de los editores de la revista Biomédica de Colombia, y a los colegas de la OPS/OMS que propiciaron este encuentro. Reitero, también, los agradecimientos a los participantes. Sin ellos no sería posible esta iniciativa.
Finalmente, termino citando a Stephen Leacock, “un gran creyente en la suerte”, humorista y profesor canadiense, quien afirmaba “… he descubierto que mientras más duro trabajo, más suerte tengo”.
Así que ¡mucha suerte! para este taller y
sus resultados.

Christian Darras
Representante OPS/OMS Bolivia