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Making Pregnancy Safer es el aporte en salud de
la OMS al movimiento mundial, para una Maternidad sin Riesgos que
reafirma el compromiso de la Organización y de cada una de sus
Oficinas Regionales, con la reducción de la morbimortalidad
materna y neonatal. Inicialmente se la está aplicando – por
dos años – en 10 países con alta mortalidad materna
y con compromiso y apoyo político evidente para su
reducción. Bolivia es el primer país de la Región
de las Américas con esta iniciativa y acompaña a Etiopía,
Indonesia, Laos, Mauritania, Maldova, Mozambique, Nigeria, Sudán
y Uganda a nivel mundial.
La OMS dio a conocer la Iniciativa a Bolivia a finales
del 2000 y luego de la aceptación de las Autoridades de salud y
las tramitaciones respectivas, se inició su ejecución
en marzo del 2001 con un aporte de 180.200 dólares americanos.
Las áreas de trabajo comprenden: abogacía
y construcción de alianzas estratégicas, mejora de la capacidad
técnica y gerencial del país, establecimiento de normas
e instrumentos técnicos para facilitar la ejecución de prestaciones
en los servicios, difusión de investigaciones, vigilancia epidemiológica
y evaluación. Entre los avances registrados en estos
10 primeros meses en Bolivia se destacan:
La maternidad segura y la necesidad de reducir la elevada morbimortalidad
materna y neonatal ocupa hoy un lugar de relevancia en la agenda
técnica y política, con alto compromiso de
Autoridades de diversos sectores, ONG y agencias de cooperación.
Comité Nacional por una Maternidad Segura, fortalecido
como entidad interinstitucional e intersectorial de alto nivel, presidido
por la Primera Dama de la Nación y con apoyo de un Grupo Técnico
que incorporó al consultor de Making Pregnancy Safer.
Comités Departamentales de Salud Sexual y Reproductiva
fortalecidos en su trascendencia política y técnica, número
y variedad de integrantes y que han incorporó el tema de la
Maternidad Segura entre sus prioridades.
Las Instituciones han adquirido conciencia de la seriedad de la morbimortalidad
materno-neonatal y de la urgencia de adoptar medidas costo-efectivas
basadas en evidencias.
Mejor acceso y utilización de los servicios del Seguro
Básico de Salud con un incremento de cobertura de prenatal
en general, de embarazadas con 4 controles prenatales, del parto asistido
por personal capacitado en los servicios como en la comunidad, de la
atención de las complicaciones obstétricas y neonatales,
del control post-natal, de la prevalencia del uso de anticonceptivos,
de la realización del Papanicolau, de las consultas por ITS y
de la provisión de sulfato ferroso y aplicación del toxoide
antitetánico a las embarazadas.
Primer Taller Nacional para la adecuación cultural
de los servicios de maternidad realizado en el marco de la interculturalidad
e inicio de procesos locales en 20 distritos de salud pertenecientes
a 8 de los 9 Departamentos del país que se caracteriza por su
diversidad etno-cultural. Estos procesos implican dialogos interculturales
entre proveedores – usuarios – comunidad, adecuación de locales
y mobiliarios y del modelo de atención.
Estrategias de abogacía y comunicación social educativa
participativa sobre Maternidad Segura disponibles en los 9 Departamentos
para su aplicación en las audiencias priorizadas.
Organización, capacitación y desempeño de recursos
humanos comunitarios voluntarios (manzaneras, defensores
de la salud, promotores) y los diálogos comunitarios como
mecanismos para conocer necesidades de salud y promover el auto cuidado
y la utilización adecuada de servicios han sido apoyados.
Modelo de atención materno neonatal adecuado
a las necesidades de usuarias, facilidades de los servicios y capacidad
de desempeño de los prestadores, desarrollando en una red local
y que será la base para su extensión nacional.
Mejoramiento de la capacidad técnica y gerencial del sistema
de salud y la capacidad resolutiva con la elaboración, impresión,
difusión, aplicación de Normas Técnicas, Normas
de Supervisión Gerencial y Clínica y capacitación
del personal.
Norma Nacional para la Vigilancia Epidemiológica de la Muerte
Materna con componentes para los servicios y la comunidad elaborada,
impresa y distribuida a todo el país. Esta normativa forma parte
del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Análisis
de la Situación SNIS-SINAVIS-ASIS.
Carpeta de maternidad segura que actualiza y difunde información
sobre morbimortalidad materna nacional y de 7 departamentos, se utilizó
para abogacía con Autoridades nacionales y departamentales (Ministros,
Parlamentarios, Alcaldes, Prefectos, Autoridades de Salud, Educación,
Género y de Organismos de base) y para la difusión a las
comunidades
Relevamiento de la situación de la red obstétrica y
neonatal para la resolución de emergencias materno-neonatales
y desarrollo de CONE realizados en los 9 Departamentos. Resalta como
áreas criticas la escasa disponibilidad de recursos
humanos para atención las 24 horas del día,
obsolecencia o insuficiencia de equipos e instrumentales básicos
y de algunos insumos. Es urgente disponer de sangre segura en
los 9 departamentos del país.
En Bolivia, la Iniciativa no fue aplicada como un
proyecto específico y aislado, sino como propuesta estratégica
que promueve acciones-clave para desencadenar y potenciar diversos emprendimientos
que incorporan acciones que según la evidencia son efectivas para
disminuir la mortalidad materna y neonatal. Estas acciones fueron
integradas al Plan Nacional Materno Neonatal, el Seguro Básico
de Salud, el Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, en el marco
de la Reforma y la Descentralización en Salud.
La modalidad de incorporar lo específico de
Maternidad Segura en los mecanismos organizativos y programáticos
vigentes en el país permitió racionalizar la inversión
de recursos de OMS en acciones de impacto nacional, con mayor aceptación
y garantía de continuidad y sostenibilidad de los procesos iniciados.
También organizó una mejor articulación de
esfuerzos y recursos entre Agencias y Organismos de Cooperación.
Luego de introducir la maternidad segura en la agenda
política y técnica y de iniciar/impulsar procesos costo-efectivos,
quedan como desafíos para el segundo año:
Trasladar estos retos a la agenda pública nacional con
agresiva aplicación de las estrategias de comunicación
y educación popular ya elaboradas, con acciones específicas
en los 9 departamentos y en municipios priorizados.
Operacionalizar el sistema de vigilancia a nivel de la red
de servicios y de las comunidades.
Fortalecer y extender los proceso locales de mejoría de
la calidad y adecuación cultural en el marco de la interculturalidad
con enfoque de género, generacional y étnico-cultural.
Desarrollar y aplicar indicadores de equidad y monitorear indicadores
de proceso e impacto.
Fortalecer la capacidad técnico y gerencial nacional
y departamental y la capacidad resolutiva de la red, para
los cuidados obstétricos y neonatales, promoviendo el abordaje
y resolución de algunos aspectos críticos: capacitación
y práctica en servicios, instrumentales e insumos básicos
(principalmente sangre segura)
Garantizar la sostenibilidad de los emprendimientos y el apoyo
de nuevas autoridades nacionales y de salud a través de los
Comité Nacional y Departamentales fortalecidos y posicionados
técnica y políticamente, con participación
multisectorial y comunitaria (Bolivia cambia de gobierno en agosto
del 2002)
Analizar con las Sociedades Científicas la versión boliviana
de las normas, guías e instrumentos de la OMS, editarlos
y aplicarlos con un proceso de educación permanente en
los servicios de la red.
Fortalecer la integración y desarrollo de las redes sociales
y de los mecanismos de participación comunitaria y control
social con mayor compromiso y acción de mujeres, jóvenes
e indígenas.
El segundo año de la Iniciativa permitirá
consolidar avances, alcanzar nuevos logros y producir los
resultados que todas las mujeres boliviana esperan y a lo que
todas las mujeres tienen derecho...
La Paz, Diciembre, 2001
Roberto Kriskovich
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