Los cochabambinos comen bien, pero se alimentan mal

Opinion
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Cochabamba  -  Bolivia
21 de octubre de 2009

La dieta familiar debería estar basada en alimentos energéticos (carbohidratos), formadores (carne, leche y sus derivados) y los protectores (verduras y frutas), pero se pone énfasis en los dos primeros. La sopa de arroz, de maní y fideo son los preferidos.

Tatiana Castro

“íSopa de maní, jak’a lawa, sopa de fideo, asado en olla!”, se escuchan las voces femeninas, muchas veces al unísono. Son las caseritas del Mercado 27 de Mayo que invitan a pasar a sus puestos de comida a los comensales que buscan su almuerzo.

Muchas personas llegan directamente a su acostumbrado puesto para probar el menú del día mientras otros buscan un platillo especial. Las familias -niños y padres- también se concentran alrededor de las enormes ollas de las comideras. Los alimentos son importantes para el desarrollo de las personas y este 16 de octubre se recordó el Día Mundial de la Alimentación.

Doña Juana, una de las comideras más antiguas del 27 de Mayo ubicado estratégicamente en el centro de la ciudad, explica que infaltablemente debe cocinar sopa de maní porque es uno de los platos más requeridos junto al picante de pollo acompañado de p’uti de fideo y papas blancas, pero también son cotizados los platitos de la mañana elaborados con menudencias, como el riñón, la ranga colorada y el k’awi.

Son los oficinistas que trabajan por la zona los que se dan un escapadita para saborear el amplio menú que diariamente ofrecen las señoras del mercado, además de las cariñosas invitaciones - “ven papito, tenemos ranga, fricasé”- o -“reinita, pasa nomás tenemos lo que pidas”-.

Desinformación nutricional

A la hora de comer afuera, la preferencia de los comensales se inclina hacia los carbohidratos. Pero en los hogares, la situación no es distinta porque también se tiene infaltablemente el arroz o el fideo como ingrediente indispensable para la preparación de los alimentos, menos importancia tienen en la lista de compras, las verduras y legumbres. La nutricionista, Guadalupe Belmonte, explica que estas situaciones responden a las costumbres alimenticias de la región y a la falta de conocimiento sobre el valor nutricional de cada grupo alimenticio para el desarrollo saludable, especialmente de los pequeños de la casa, que en muchos casos viven situaciones de desnutrición.

Guadalupe Belmonte trabaja en el Centro de Nutrición Infantil Albina Patiño en Cerro Verde, donde diariamente se enfrentan ante los desafíos de recuperar a niños de situaciones de desnutrición extrema. Desde su perspectiva, existen problemas que pueden resolverse con un poco de información en la selección de los artículos de la canasta familiar y en su preparación sin invertir más tiempo y dinero.

Mejorar la alimentación

no es más costoso

Considerando que una de las sopas favoritas de los cochabambinos es la sopa de maní, es importante observar según los especialistas que es una “mezcla vegetal” por la combinación del maní con el arroz, por lo tanto se puede obviar la carne. El presupuesto destinado a la carne puede ir a verduras que pueden servirse como entrada o como segundo, para acompañar con frutas.

Puede ahorrarse el dinero destinado a la carne de los guisos y de los ajíes de fideo, reemplazando con arveja y habas secas y transferir la economía al tercer grupo de alimentos (vegetales y fruta) o a la leche, enfatizó, Guadalupe Belmonte.

Debe quedar claro, señala la especialista, que el ser humano necesita tres tipos de alimentos cada día “ni uno menos”. Los energéticos, los formadores y los protectores, todos ellos cumplen una función determinada en el cuerpo y permite un desarrollo adecuado y saludable. La dieta de los cochabambinos está basada, según Belmonte, en los dos primeros grupos, es decir, carbohidratos y carnes desestimando las verduras y frutas.

Color de las comidas

El arroz, los fideos, la papa, oca, chuño, grasas, aceites y azúcares forman el grupo de los energéticos y contribuye a reponer el desgaste de energía debido a los juegos de los niños, el deporte e inclusive hasta respirar, explicó la especialista a tiempo de señalar que son indispensables en el menú diario.

* Los alimentos más caros de la canasta familiar forman el grupo de los formadores, todo alimento de origen animal como la leche, la carne, huevo, yogurt, “estos son los principales para los niños” pero muchos no los consumen por su elevado costo o por falta de hábitos alimenticios.

* La nutricionista señaló que en nuestro medio existe un concepto equivocado sobre el consumo de la leche y en muchos casos los niños sólo se han beneficiado de la lactancia materna. En los hogares cuya economía es holgada tampoco se priorizan los lácteos y sí las gaseosas, criticó la profesional, “el consumo de la leche tiene que ser para toda la vida, en niños, niñas, hombres y mujeres entre 2 a 3 vasos diarios y en el peor de los casos un vaso en el desayuno”.

* El tercer grupo de alimentos es tan importante como los anteriores, se trata de los protectores, integrado por las verduras y las frutas. La nutricionista alertó sobre el bajo consumo de los vegetales en nuestro medio a pesar de su económico costo y sus altos beneficios para prevenir la desnutrición, contrarrestar enfermedades y regular el sistema digestivo.

“Debemos poner color a nuestros alimentos”, explicó Belmonte. Por ejemplo el color verde debe estar presente en nuestra dieta de manera prioritaria, espinaca, acelga, brócoli, lechuga que tienen un gran contenido de hierro. Las verduras rojas, anaranjadas poseen caroteno y por lo tanto un alto contenido de vitamina A, que protege la piel y ayudan a la vista, es decir, el zapallo, la remolacha, la zanahoria. Las frutas que se oxidan como las manzanas, los plátanos tienen gran cantidad de hierro y combaten la anemia, los cítricos previenen enfermedades.

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