|
Los recientes
avances tecnológicos permiten que terroristas puedan matar millones
de personas con armas químicas o biológicas, dijo la Organización
Mundial de la Salud.
"La magnitud del posible impacto en la población civil de su uso
o la amenaza de su uso obliga a los gobiernos a buscar las formas
de prevención y preparar planes de respuestas", dijo la OMS en su
informe titulado "Aspectos para la salud de las armas biológicas
y químicas".
El organismo preparó un inorme de 179 páginas tras los ataques terrorstas
del 11 de setiembre en estados Unidos, tras recibir pedidos de los
gobiernos sobre la forma de combatir la guerra bacteriológica.
"La amenaza de esto es real", dijo David Heymann, director ejecutivo
de la OMS para enfermedades transmisibles.
"Hay agentes que si fueran usados en zonas con millones de personas....podrían
infectar un gran número".
El informe de la OMS (www.who.org), del que CONSULTOR DE SALUD,
publica los principales aspectos, surge después que las autoridades
federales norteamericanas prohibieron dos veces los vuelos de aviones
fumigadores de cosechas por temor a que fueran usados por terroristas
tras los ataques de Nueva York y Washington.
El informe dice que la moderna tecnología permite ataques en gran
esca;a con agentes infecciososo o tóxicos. Aunque la amenaza es
pequeña, los potenciales efectos son devastadores. Si en una gran
ciudad fuera infectado un pequeño número de personas con una enfermedad
de varios días de incubación, éstas infectarían a muchas más antes
de enterarse de que están enfermas, dijo Heymann.
Explicó que la preparación para un ataque bioterrorista es muy similar
a la preparación para la propagación natural de una enfermedad y
necesita una cuidadosa preparación sanitaria. "En un mundo en que
hay 14 millones de muertes anuales por enfermedades infecciosas
que podemos tratar, es muy difícil dejar de trabajar en esas enfermedades
para prepararnos para la posibilidad de un ataque", dijo Heymann.
Por su parte, la directora general de la Organización Mundial de
Salud (OMS), la noruega Gro Harlem Brundtland, adviritó a los gobiernos
de todo el mundo que deben prepararse para la posibilidad de eventuales
ataques químicos o biológicos.
Pese a que no lo mencionó específicamente, la advertencia pareció
apuntar a una eventual réplica a las inminentes represalias que
tomará Estados Unidos por los atentados del 11 de setiembre. "Debemos
estar preparados para la posibilidad de que algunas personas contaminen
de manera deliberada mediante agentes químicos o biológicos", alertó
Harlem Brundtland durante una reunión de ministros de Salud.
"Estos eventuales ataques pueden ser controlados mediante una respuesta
eficaz de los servicios sanitarios, pero los países deben estar
preparados para afrontar una situación de emergencia".
La OMS recuerda además haber activado desde abril del año pasado
una red de vigilancia y de respuesta inmediata a las epidemias en
curso en el mundo. El sistema está enlazado a 72 centros muchos
de los cuales están en condiciones de diagnosticar agentes inusales
y controlar peligrosos micro-organismos patógenos.
La OMS efectuó además un reconocimiento de las estructuras en condiciones
de dar un diagnóstico rápido en laboratorios de máxima contención
(nivel de protección PE y P4) y estructuras de aislamiento de agentes
patógenos en condiciones de seguridad.
Las naciones modernas son vulnerables a un ataque terrorista con
armas bacteriológicas, en función de la interdependencia de su infraestructura
y la movilidad de la población, afirman expertos en seguridad. Obviamente,
Argentina no es indemne a este ataque que, tras los atentados en
Estados Unidos, se ha convertido en una grave amenaza.
Las armas biológicas se dividen en las no contagiosas, como el antrax,
de alta mortalidad aunque en una zona limitada, y las contagiosas,
como la viruela, capaz de diezmar grandes poblaciones en áreas muy
extensas, dijo el biólogo Steven Blok de lka Universidad de Stanford.
Block, miembro de un equipo llamado Proyecto Jason y cuyos integrantes
son consultados con regularidad por el Pentágono, afirma que la
"bestia negra de la guerra bacteriológica es la posibilidad de que
un egente muy contagioso, como la viruela, sea liberado".
"Es suficiente que algunos individuos sean infectados. Si alguien
disemina el virus de la viruela en el sistema de ventilación de
un avión que llega a Estados Unidos, varios de los pasajeros contraerán
la enfemedad y ellos, a su vez, expandirán el virus", explicó Block.
Este tipo de ataque resultaría devastador, en especial porque la
vacuna contra la viruela no existe desde hace 25 años , cuando esa
enfermedad fue erradcada del mundo".
Oficialmente quedan virus guardados en alta seguridad y con fines
científicos, solamente en dos sitios, uno en Estadosd Unidos y el
otro en Rusia.
Pero se sospecha que algunas muestras podrían haber burlado los
controles y salido al mercado negro.
"Si se decide comenzar a producir vacunas antivariólicas de nuevo,
no estarán disponibles hasta dentro de uno o dos años e incluso
en cantidades apenas suficientes para una epidemia local".
El peligro de los agentes contagiosas es, por definición, el efecto
dominó.
"En un ataque biológico, el saldo podria llegar a un cuarto de millón
de muertos... o hasta 400 mil". Block advierte que los países desarrollados
están descubriendo que tienen una infraestructura increíblemente
frágil, tanto de electricidad, como comunicaciones o control de
tráfico aéreo.
Los expertos temen que un estado o una organización "intenten propagar
un agente biológico , que golpearía más duramente a las naciones
más frágiles, es decir a los países industrializados", en un acto
que buscaría desestabilizar la civilización y crear "un nuevo orden
mundial", explicó.
"Muchos especialistas dicen que la pregunta no es si un ataque de
ese tipo se producirá, sino cuando", dijo en julio pasado el director
del Centro de Investigación de Enfermedades Infecciosas de Atlanta,
James Hughes, frente a la comisión de Seguridad Nacional de la Cámara
de Representantes.
Un informe de la Cruz Roja
La Cruz Roja realizó un informe sobre un tema controvertido: los
usos un tanto discutibles de la biotecnología al servicio del perpetuo
deseo
de destrucción del ser humano.
"Es normal que, como toda tecnología que se precie, la biotecnología
tenga un uso a nivel ofensivo/militar. Y es que siempre ha habido
un gran desarrollo científico con fines militares, en especial en
el ámbito de la física, medicina, informática, etc. Es curioso que
sea esta, y no otra, la mejor forma de conseguir dinero para la
investigación. Queremos pues, siguiendo nuestra tónica
usual de mantener un punto de vista objetivo, presentar también
los avances en esta rama del mundo biotecnológico".
" Ya los romanos arrojaban cadáveres en pozos para erradicar la
población de una zona. Y se tiene constancia de que en 1346 los
tártaros utilizaban sus catapultas para lanzar cadáveres infectados
tras las murallas de Kaffa. Aun así, el uso de estas armas de forma
deliberada comenzó tal vez en el siglo XVIII, cuando el general
británico Geoffrey Amherst entregó a una tribu de indios norteamericanos
mantas infectadas con viruela. Y siguió con la Primera Guerra Mundial
(gas mostaza, etc.), la Segunda (los japoneses ya experimentaban
con humanos en el campo de concentración de Manchuria), e incluso
parece ser que
Irak atacó poblaciones kurdas con lo que se llamó lluvia amarilla".
"Sin embargo no han sido ni mucho menos tan utilizadas como las
armas de fuego o las armas blancas, cosa que puede ser explicable
por el escaso control que
sobre estos agentes se podía tener sin haber un mínimo desarrollo
de las ciencias biológicas, hasta llegar a nuestros días cuando
los actuales avances de la biotecnología han permitido poder incluso
empezar a diseñarlos a nuestro
antojo. Y es que hay interesantes ventajas en el uso de estas armas:
Su fácil manejo, basta con verter pequeñas cantidades de estos agentes
biológicos para que sean efectivos, gracias a su autopropagación".
"Son de bajo costo de producción y desarrollo, comparando con las
armas tradicionales, y pueden causar un gran número de bajas utilizando
pequeñas dosis. Cualquier país con un proyecto de desarrollo agrícola
esta
capacitado para producir armas químicas y bacteriológicas, es más
inclusive puede vender sus avances científicos a otros países, como
por lo visto ha hecho Irak con Libia". "Hay un inconveniente y es
que puede precisar también de un adecuado desarrollo en el sistema
balístico para obtener ojivas que no destruyan al agente cuando
se de el impacto del misil sobre el objetivo. Rusia e Irak parecen
haber avanzado mucho al respecto".
"Por otro lado, pueden tardar mucho tiempo en desarrollar su patogenicidad
con lo cual se puede camuflar la autoría de su uso. Y hay algunas
contra las que no se conoce cura más que el aislamiento de los afectados,
véase el caso del ébola".
"Claro que hay otra cara de la moneda, la búsqueda de protección
frente a las armas biológicas, y gracias así al desarrollo por una
parte de armas cada vez más efectivas y por otra de protecciones
frente a estas armas, se obtienen
avances en investigación muy importantes, subvencionados eso si
por el ministerio de defensa y no por el de educación y ciencia.
La búsqueda de protección frente a estas armas proviene más bien
no del deseo de proteger a la
población sino a las tropas que usan la propia arma, debido a que
en principio estas armas son totalmente inespecíficas en cuanto
a los individuos a los que afecta. Por ello hay varios frentes de
investigación abiertos: Se busca en primer lugar la obtención de
vacunas, cosa que se ha demostrado no es la solución definitiva
ya que la mutación del agente biológico, ya sea natural o inducida,
es constante. Aun así la forma mas sencilla de inmunizar tropas
frente a la propia arma biológica es obteniendo vacunas".
"Se busca también, estudiando los genomas de estos patógenos, encontrar
sistemas de detección, diagnostico y descontaminación efectivos.
También técnicas de identificación microbiana eficaces para determinar
a estos agentes biobélicos aún habiendo sido modificados".
"Otro frente de investigación ha descubierto una nanoemulsión de
aceite de soja en suspensión de agua que se fusiona con las cubiertas
exteriores de los patógenos de tal forma que genera energía en esa
reacción y produce una explosión silenciosa destruyendo al patógeno".
"Y por último se intenta diseñar anticuerpos sintéticos que puedan
ser administrados fácilmente a la población: vía oral, en inhaladores,
etc".
|
"Cabe reseñar que en 1972 se firmó La Convención de Armas Bacteriológicas
por el Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Soviética. Este tratado
no tuvo realmente mucho efecto debido a que se cree que muchos países
como Irak, Siria, Israel, Corea del Norte, puedan ocultar armas
de este tipo. Y por si fuera poco el mayor temor proviene del uso
que pudiesen hacer grupos terroristas sobre objetivos concretos
o incluso de forma indiscriminada sobre poblaciones enteras".
De las limitaciones de esta convención habla la página web que cito
a continuación, es un informe de la Cruz Roja acerca de la falta
de regulación existente acerca del tema. Informe del la Cruz Roja
sobre armas biológicas. El fin de este artículo es de presentar
una visión global del tema para luego profundizar en cada agente
biobélico por separado y desentrañar también algunas leyendas como
el uso del SIDA para fines militares.
Muerte silenciosa
Pero ¿hay alguna posibilidad de que la muerte llegue
silenciosamente, y que presienta su llegada sólo cuando ya es imposible
escapar de ella?.- Parece que si.- Actualmente, todas las grandes
potencias y al parecer, los grupos terroristas, poseen armas enteramente
silenciosas en sus arsenales: armas químicas (gases venenosos y
compuestos tóxicos) y biológicas (gérmenes de enfermedades).-
Como consecuencia del acelerado progreso de los conocimientos químicos
que tuvo lugar en la segunda mitad de siglo XIX, la "guerra silenciosa"
se convirtió en una posibilidad amenazadora.
Durante la Primera Guerra Mundial, las tropas alemanas fueron las
primeras en utilizar gases (cloro) en combate.- El gas era liberado
silenciosamente de unos recipientes cilíndricos, y formaba nubes
que flotaban en dirección a las posiciones enemigas.- El primer
ataque que tuvo lugar el 22 de abril de 1915, causó 20.000 bajas,
5.000 de ellas fatales.
La respuesta inglesa apareció seis meses más tarde.- En julio de
1917, los alemanes empezaron a utilizar otra modalidad de ataque
químico, empleando granadas de "gas de mostaza".- Cuando terminó
el conflicto, los gases tóxicos habían causado 1.300.000 bajas,
de las cuales 92.000 habían sido fatales.
Para obtener estos resultados, las naciones que intervinieron en
la guerra utilizaron un total de 124.000 toneladas de gases. Se
llaman generalmente gases, aunque la mayoría son líquidos que actúan
como rocío.
En el segundo conflicto mundial, los alemanes tomaron nuevamente
la delantera en las investigaciones orientadas hacia el uso bélico
de los gases, e hicieron todo tipo de esfuerzos para no perder la
hegemonía en ese campo.
No obstante, la guerra química no llegó a ser practicada por ninguno
de los contendientes.
Después de terminar la Segunda Guerra Mundial, los
gases fueron empleados en Yemen y en Vietnam.- Los egipcios los
usaron contra los monárquicos yemenistas, desde 1963 hasta 1967.
Las armas químicas más débiles son los "gases lacrimógenos" o "agentes
antimanifestaciones"; entre los más utilizados figuran el CN y el
CS (siglas del código militar estadounidense).
El CN fue producido por primera vez en 1918, en los EEUU, para ser
usados en combate. El CS fue desarrollado en 1929, pero sus posibilidades
como agente antimanifestaciones sólo fueron comprendidas a partir
de la década de 1950. El CS es menos tóxico que el CN, y por esa
razón lo ha reemplazado ventajosamente.
Es suficiente una pequeña cantidad de CS para provocar sensación
de ardor en los ojos, lagrimeo abundante, dificultades para respirar,
opresión en el pecho, náuseas, deseos de vomitar, secreción nasal
y cierre involuntarios de los párpados.
Si bien en las manifestaciones callejeras, el CS no ha causado ninguna
víctima fatal, no cabe duda que su presencia en lugares cerrados
puede causar la muerte.-
Los gases "vomitivos" causan efectos más graves.- Uno de esos gases,
el DM, fue preparado durante la Primera Guerra Mundial. Sus efectos
son semejantes a los causados por el CS, pero más graves, y pueden
persistir
por más de 20 minutos después que la víctima lo haya inhalado.
Aún más irritantes y tóxicos son los "agentes urticantes", llamados
así porque los individuos afectados tienen la sensación de haber
sido flagelados con hojas de hortiga.- Estos gases combinan sus
efectos irritantes con una elevada toxicidad.
Igualmente terribles son los "agentes asfixiantes", en general gases
letales que actúan a través de los pulmones.- Sus efectos iniciales
son semejantes a la de los gases antimanifestaciones y vomitivos,
pero después de períodos de aparente recuperación aparecen los efectos
fatales.
La inhalación de "fosgeno" (gas muy irritante, mezcla de cloro y
óxido de carbono) hace que el fluido sanguíneo penetre en os pulmones
cubriendo la delicada membrana que permite la absorción de oxígeno
por parte de los
alvéolos; como consecuencia de ello, la víctima no recibe su dosis
de oxígeno.
Por otra parte la pérdida de plasma vuelve la sangre más concentrada,
lo que obliga al corazón a hacer mayores esfuerzos para bombearla.
Como precisamente en ese momento está faltando el oxígeno, la muerte
se produce o por asfixia o por colapso cardíaco.
Los gases más poderosos que se conocen son los que suelen ser clasificados
como "vesicantes, paralizantes e incapacitantes".
Los "vesicantes" producen pústulas sumamente dolorosas que pueden
alcanzar varios centímetros de diámetro. El ejemplo más conocido
es el "gas de mostaza" (que nada tiene que ver con la mostaza comestible),
denominado "rey de los gases". Algunos de sus efectos se asemejan
a los que produce el "fosgeno" en los pulmones. Además causa lesiones
oculares tan graves que muchas veces producen la ceguera.- Todas
las áreas delicadas de la nariz, de la
garganta y de los pulmones se ven gravemente afectadas, y su acción
sobre el sistema reproductor de las células sanguíneas llega a causar
la muerte. Lo peor es que puede ser absorbido por la piel.
Los agentes "paralizantes", llamados también "gases nerviosos",
son los más violentos.- De 20 a 100 veces más tóxicos que cualquier
otra química. Hay dos tipos: los G y los V.- Los primeros, GA (tabun),
GB (sarín) y GD (soman), descubiertos por los alemanes, hasta el
menos poderoso de ellos es capaz de causar la muerte con una sola
inhalación. Los agentes V fueron desarrollados por los ingleses:
son 300 veces más mortíferos que el "gas de mostaza".- Una gota
tan pequeña que resulte invisible a simple vista, puede matar fácilmente
a un hombre.- Los "paralizantes" afectan los nervios que controlan
los músculos e inhiben las enzimas orgánicas que eliminan las sustancias
formadas por los impulsos nerviosos.
Como los agentes V actúan también a través de la piel, el uso aislado
de máscara antigás no ofrece protección suficiente.
Para evitar sus efectos es necesario cubrir todo el cuerpo con ropa
especialmente creada para ello. Finalmente los agentes "incapacitantes"
pueden ser divididos en dos especies: físicos y psico-químicos.-
Los físicos, dejan a la víctima temporariamente indefensa.- Los
psico-químicos producen alucinaciones o furia maníaca. Como no actúan
a través de la piel, resulta relativamente fácil de protegerse de
ellos.
Guerra y medio ambiente: reacciones en cadena
En su edición de 16 de enero, la prestigiosa revista NewScientist
(ver www.newscientist.com/dailynews/news.jsp)
revela que unos investigadores australianos crearon por error un
virus manipulado genéticamente muy peligroso, a partir de un virus
de la viruela del ratón. Este virus modificado mata a cada una de
sus víctimas borrando parte de su sistema inmunitario. No afecta
directamente a los humanos pero está muy relacionado con la viruela
lo que hace temer por la utilización de la biotecnología a fines
bélicos. La intención primaria del experimento era de descubrir
una vacuna contraceptiva para el ratón. Para esto los científicos
insertaron al virus de la viruela del ratón un gen ajeno (IL-4)
con el fin de que se crearan anticuerpos contra los óvulos y, de
este modo, se esterilizan los ratones. La sorpresa fue que este
virus modificado aniquila totalmente el mecanismo celular que permite
al sistema inmunitario defenderse contra las infecciones vírales.
La viruela en el tipo de ratones utilizado para el experimento causa
normalmente síntomas leves. En cambio, con el gen añadido, mató
a todos los animales en nueve días. Uno de los investigadores, Jon
Jackson de la
CSIRO's wildlife division en Camberra (Australia), dijo que "sería
prudente asumir que si a un imbécil se le hubiera ocurrido poner
el gen IL-4 humano en el virus de la viruela humana, le hubiera
incrementado su poder mortal drásticamente. Viendo las consecuencias
sobre los ratones, no soy yo a quien le gustaría hacer este experimento."
Además, el virus manipulado genéticamente se reveló particularmente
resistente a las vacunas. Una vacuna que protege normalmente los
ratones contra los efectos de la viruela se mostró eficaz solamente
en la mitad de
los ratones expuestos al virus modificado. Ann Hill, investigadora
especializada en vacunas en la Universidad de Oregon (Estados Unidos),
declaró que "es sorprendente ver lo muy, muy malo que es este virus.
Si unos bioterroristas crearan una versión humana del mismo, los
programas de vacunaciones resultarían ser de utilidad limitada."
Los departamentos de defensa también están preocupados. Primero
porque las vacunas como protección contra las armas biológicas ya
no son válidas si es que, con la ingeniería genética, se puede fabricar
un virus o una bacteria a medida. Por otra parte, se plantea la
conveniencia de publicar este tipo de estudios en revistas accesibles
a todos, por el temor a que caigan en malas manos. Los dos científicos
australianos autores del trabajo consultaron al Departamento de
Defensa de su país antes de publicar la noticia.
Jackson declaró: "Quisimos avisar al público en general de que esta
tecnología potencialmente peligrosa está disponible
Queremos que quede claro dentro de la comunidad científica que hay
que ser cautelosos, que no es tan difícil crear organismos peligrosos."
|