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PROCESOS DE ACLIMATACION AL AMBIENTE DE ALTURA
Dr. Enrique Vargas Pacheco
Docente Investigador
Instituto Boliviano de Biología de Altura - IBBA
El ambiente de altura es un complejo ecológico multifactorial
cuyo fenómeno natural determinante: la disminución de la
presión barométrica (PB), a medida que se asciende produce
una disminución de la presión del oxígeno (PO2) en
el aire a respirar. Pero a éste efecto físico directo se
suma otros factores como la sequedad del aire, el frío, los cambios
en la alimentación, en el habitat y las costumbres los cuales, de
una u otra manera, intervienen en e contexto de aclimatación
y las molestias o síntomas de un estado de malestar debido a la
altura.
Los más importantes efectos de los cambios en el medio ambiente natural
sobre el organismo humano, pueden ser atenuados gracias al progreso de la tecnología
del confort. Por ejemplo, el excesivo frío o calor con calefacción
o aire acondicionado, vestimenta especial u otros, pero la disminución
de la cantidad de oxígeno en el aire ambiente, como es el caso de un viaje
a zonas altas como la ciudad de La Paz, constituye un factor climatológico
que no puede evitarse ni con la más avanzada tecnología.
Las manifestaciones del organismo humano expuesto al ambiente de altitud, forman
parte de un proceso cuyos mecanismos de aclimatación comienzan su acción
inmediatamente pretendiendo lograr, poco a poco, el restablecimiento de una oxigenación
normal de los tejidos para, una vez logrado el equilibrio, realizar actividades
físicas e intelectuales con normalidad.
En ésta forma, la exposición puede ser de corta duración,
unos días (hipoxia aguda), o prolongada como es el caso de los residentes
permanentes (hipoxia crón ica), este concepto nos permite establecer las
diferentes fases biológicas que el organismo pone en marcha hasta alcanzar
un verdadero proceso de adaptación fisiológica. Por ejemplo, en
el caso del recién llegado por vía aérea el cambio brusco
produce una reacción inmediata en los sistemas de alarma dando lugar a
las primeras modificaciones eh la fisiología respiratoria y cardiaca, la
respuesta es un aumento de la ventilación pulmonar y de los latidos
del corazón, reacciones inmediatas dirigidas a lograr una compensación
del déficit de oxígeno ambiental; primera reflexión: el funcionamiento
cardiopulmonar debe ser óptimo soportando la primera sobre carga de trabajo,
por lo tanto un chequeo médico previo al viaje, especialmente en personas
predispuestas, puede ser benéfico.
Pasadas las primeras 24 horas de estadía, se producen reacciones fisiológicas
de aclimatación de una manera integral. En esta etapa los mecanismos
puestos en juego van reemplazando progresivamente la actividad acelerada del corazón
y los pulmones, estableciéndose paulatinamente el retorno a valores funcionales
acostumbrados. En este mismo período se manifiesta una respuesta
hematológica que constituye una especia de sello para cada nivel de altura,
es la concentración de glóbulos rojos y de hemoglobina que varían
en función del grado de disminución de dos semanas, se conoce con
el nombre de eritrocitosis o poliglobulia fisiológica y su objetivo es
aumentar la capacidad del sistema sanguíneo para : recibir, transportar
y entregar oxígeno a todas las células del organismo.
Con el tiempo, si hubo molestias, éstas se van haciendo más leves
y la persona puede desarrollar sus actividades cotidianas sin problema, en los
casos de tener que practicar alguna disciplina deportiva como el ascenso a la
montaña u otras de carácter competitivo, se presentan variaciones
individuales que deben ser tomadas muy en cuenta según los casos, es necesario
recordar que la capacidad al esfuerzo máximo o aeróbica que se mide
en laboratorios especializados mediante la cantidad de oxígeno que consume
el atleta, es menor que a nivel del mar, incluso habiendo logrado una adaptación
completa.
Efectos del cambio de clima
Un proceso de aclimatación al ambiente de altura no solo supone la influencia
de la menor presión de oxígeno ambiental; el clima de las regiones
altas por debajo de la línea del Ecuador depende de otros parámetros
físicos que tiene influencia en el futuro bienestar de los recién
llegados, uno de ellos y especialmente en la zona altiplánica, es la temperatura,
cuyas variaciones en un mismo día tienen efectos sobre los compuestos fisiológicos
(en el invierno de 20 grados a mediodía desciende hasta 0 grados de noche).
El frío produce una disminución del flujo sanguíneo en
regiones periféricas como la piel, derivando una mayor cantidad de sangre
hacia los órganos centrales y especialmente a los capilares pulmonares
produciendo, junto a otros factores propios de la circulación pulmonar,
un aumento de la presión y una congestión que impiden una buena
oxigenación. Una regulación anormal de estos disturbios puede
ser el punto de partida del temido edema agudo pulmonar de altura.
Son conocidas las molestias que ocasiona la sequedad del ambiente, en la mayoría
de los casos se traducen por irritación de la mucosa nasal, faríngea
y bronquial, pudiendo observarse pequeña hemorragia especialmente nasal,
o procesos inflamatorios por enfriamiento. En estos casos, todas las previ siones
de protección son buenas (aspiraciones mentoladas), indumentaria adecuada,
etc.
La radiación solar es mayor cuanto más elevada es una región,
se dice que tiene una relación directa con la menor densidad del aire en
altura, junto a ella están las radiaciones cósmicas y la radiación
ultravioleta. La exposición prolongada debe tener protección adecuada,
(uso de lentes y compuestos neutralizantes o bloqueadores), para evitar daños
o molestias. Suelen presentarse enfermedades secundarias a la irradiación
solar que son motivo de investigación en dermatología y oftalmología.
Reglas generales de Precaución
La necesidad de un viaje a ciudades o lugares turísticos situados por
encima de los 3.000 m. Bien puede constituirse en una razón para someterse
a un chequeo médico a fin de asegurarse que no existe alguna razón
que contraindique el viaje, con mayor razón si la persona tiene una enfermedad
o esta predispuesta al estrés en situaciones de cambio de clima y/o costumbres.
La altura no representa, de ninguna manera, un riesgo para la madre en período
de gestación, únicamente se debe tener cuidado de las reglas generales
aplicables en cualquier otro medio ambiente. Para las damas que usan contraceptivos
en forma permanente con antecedentes de trombosis, es aconsejable un estudio de
los factores de coagulación cuando la estadía será prolongada.
Las estadísticas muestran que el edema agudo pulmonar es más
frecuente en niños y gente joven, por lo tanto y especialmente en la primera
semana de estadía, debe evitarse el esfuerzo físico intenso.
Principales Manifestaciones Clínicas y su Tratamiento
Queda establecido que existe una susceptibilidad individual a padecer el mal
agudo de altura, por lo tanto pued e manifestarse en formas y circunstancias diferentes.
Los signos que deben llamar la atención son:
- Dolor de cabeza o cefalea, presente en la mayoría de las personas
afectadas, tiene diferentes características según el grado de afección.
Cuando acompaña a otros signos neurológicos y es resistente al uso
de analgésicos menores es necesario consultar en un centro médico.
- Las dispepsias y falta de apetito son componentes casi siempre presentes,
en ellos es necesario considerar los efectos del cambio de alimentación
y la posible deficiencia enzimática que suele acompañar a los estados
de hipoxia. Una recomendación formal es una dieta ligera en los primeros
días evitando comidas en la noche y en los casos más difíciles
el uso de enzimas digestivas.
- Las nauseas también son muy frecuentes y pueden tener relación
con las alteraciones digestivas, cambios en la presión arterial sistémica,
o más rara vez son síntomas de una alteración neurológica.
En ocasiones suelen presentarse vómitos. Además de la terapia
específica, los antiheméticos del tipo de la metoclopramida y otros
reguladores de la modalidad gastrointestinal son eficaces (vía oral o parenteral).
- El insomnio es otra de las molestias frecuentes, el componente psicológico
que lo acompaña aumenta el estado de ansiedad convirtiendo la situación
en un circuito vicioso. Luego de una evaluación de la eficacia ventilatoria
se podrá prescribir medicación ansiolítica suave. En muchos
casos en los cuales es importante considerar en estas personas una alteración
hidroelectrolítica.
- La sensación de falta de aire y la fatiga en los esfuerzos, aún
moderados, es frecuente y muestra una insuficiente aclimatación, la respiración
es superficial y anormalmente ansiosa. En estos casos deben evitarse los analépticos,
pues profundizan el estado de incomodidas por la alcalosis ventilatoría
que suele ser la causa principal de las molestias.
Podemos decir que el tratamiento es sintomático, es probable que se observen
signos o síntomas predominantes como as cefaleas o el malestar general
mal definido por el mismo paciente, en cuyo caso se deben descartar causas mayores,
en estos casos es aconsejable usar, interrogando sobre posibles reacciones alérgicas,
aspirina o paracetamol a las dosis habituales.
A veces el desasosiego es mayor y los signos y síntomas son más
pronunciados o graves, en estos casos se debe administrar, oxígeno ya sea
en forma intermitente o continua y acetazolamida de 250 mg dos veces al día.
En caso de existir manifestaciones evidentes de edema agudo pulmonar (EAPA), o
de edema cerebral de altura la internación en un centro médico debe
ser inmediata.
Numerosos estudios publicados aconsejan como medida preventiva, el uso de la
acetazolamida en tabletas de 250 mg en tomas de dos veces por día, 48 a
72 horas antes del viaje hacia la altura.
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